Los primeros años de nuestra historia - I Parte Imprimir Correo electrónico
Folclore - San José de Bolívar
Escrito por Oscar Santander   
Sábado 11 de Octubre de 2008 23:30

(escrito por José Saturnino Peñaloza en 1931. El documento se encuentra en los archivos municipales y lo que se transcribe es una copia fiel y exacta) 



Datos suministrados al señor Don Tito Lino Méndez a fin de ver si necesita sacar algo de ellos, para una obra histórica que se propone hacer, por José Saturnino Peñaloza. 1931.

Día domingo del mes de noviembre del año de mil ochocientos ochenta y dos, presentase una contienda entre Queniqueos (Así llaman todavía a los vecinos del Municipio Sucre) y Rioboberos (Que así llamaban a los de este lugar) quizá por asunto de partidos, pues fue una riña seria de bofetadas, garrotazos, plan de machete, golpes de piedra, tiros de revolver y de trabuco, que los disparaban respectivamente un riobobero y un queniqueo pero tan desacertadamente que el primero solo hirió a un señor de nombre Gregorio Uzcátegui, a quien otros también le dieron planazos, machetazos y puñetazos, habiendo favorecido -aquel día- milagrosamente la vida, y un guaimaro de un disparo del trabuco que se le introdujo a Pedro Pulido, que era del revolver, por un tobillo.

El hombre del trabuco fue José Maria Moreno, hombre bueno e inexperto, sobrino político de Don Francisco Méndez (Griteño) Jefe Civil por aquella época de la Parroquia Sucre. Los adictos a este fueron los expresados Uzcátegui y Moreno. – Uzcátegui era de Guanare de La Grita, Daniel Escalante, Don Timoteo Escalante Secretario de Don Pacho, y Padre de los Doctores Diógenes y Santiago Escalante, Silvestre Sánchez, quien recibió un golpe de piedra que desde aquel día ha venido gibado por tal causa, único superviviente de los mendistas, Juan María Useche, Justo Roa, Asunción Contreras, Juan de Jesús Ramírez, Asunción Roa, Carlos Roa y otros mas; y por parte de Pulido fueron sus hijos Juan Epifanio, Domingo, Pedro, Cipriano y Fabián Pulido. Evaristo Peñaloza, Asunción Moncada, Nicumedes Araque, José Isaías Vivas, José de los Ángeles Escalante, Raimundo Sánchez Sánchez, Eduardo Moreno, Arsenio Escalante y José Saturnino Peñalosa. Ambos cuerpos contendores salieron casi en su totalidad con las carnes desgarradas unos y cantutusos y otros; y triunfantes los rioboberos. De los de Pulido también habían Queniqueos, y solo existen de estos Asunción Moncada, José Isaías Vivas, Raimundo Sánchez Sánchez, José de los Ángeles Escalante, Arsenio Escalante y José Saturnino Peñalosa. El Gobierno por este respecto mando a Río Bobo, por Queniquea un cuerpo regular de tropa al mando de un General de apellido Matamoros (Quizá de nombre Ignacio). En Queniquea fueron muy mal tratados por este Jefe los honrados señores José Cristóbal Escalante y Pedro José Contreras sin causa justificable; pero en Ríobobo no hubieron males.

Por el camino de El Portachuelo bajo el Jefe dando su recorrida con su fuerza, al Río Sanantonio y trepando a la Mesa de este nombre siguió a Las Mesitas y Caricuena a Mesa de Guerrero y por el camino de este lugar llegó a La Colorada a casa del Señor Venancio García, donde pernotó, raciono su gente y pasó la noche; y al día siguiente, pasando por donde es hoy el plano del Municipio San José de Bolívar volvió a Queniquea. A poco tiempo fueron presos, por una comisión que vino de aquel lugar; al mando de Gaspar Carrero, tres de dichos Pulido y llevados a la Cárcel de San Cristóbal donde permanecieron algunos meses. Habiendo pasado estos acontecimientos, Don Ramón de Jesús que había aborrecido a Queniquea y poniéndose mal de su salud, después de haber hecho un viaje a Mérida con el Coronel Evaristo Peñaloza, -seguramente a politiquear- pues Don José Gregorio Pulido y Simón Araque también fueron en comisión, un poco después, con algunos recaudos de Don Ramón de Jesús a Mérida, que por aquel tiempo mandaban en esta ciudad y en Trujillo -Secciones del Estado Los Andes- los Araujo. Estos hubieron de alimentar con mentorasa esos otros hombres sin cautela. Estas a no ser otras, hubieran de ser las bases del poblado San José de Bolívar. Dispenso, pues Pulido -y esto si fue cuerdo- que se edificará una Iglesia y Cementerio, cuyos trabajos debían seguirse muy pronto y con actividad, para él ser tierra de este lugar, pues, había jurado no volver a Queniquea. Para el efecto convoco a los principales vecinos de la Aldea y con el beneplácito de todos ellos se dispuso a llamar al Pro. Fernando María Contreras (Este fue tío del Gral. Eleazar López Contreras), Cura de Queniquea para ver si el aprobaba aquella disposición. El Cura vino, aplaudió la resolución y todos eligieron como Patrón a San José, añadiendo, además que el nombre de la Aldea sería de aquel día en adelante “San José de Bolívar”; que la Iglesia, se haría donde había sido la anterior, que hicieron los primeros fundadores, por no tener que pedir permiso al respectivo superior Eclesiástico, -objeto el Padre- por ser seco el terreno y más adecuado y no donde pensaba que se hiciera Don Ramón de Jesús, que ya había mandado rozar hacia el punto que hoy se denomina El Topón, y todos aprobaron como era obvio lo dicho por el Prelado. Estando en este alborozo, los vecinos del lugar llegó el Gral. Adolfo Frágines, Jefe Civil del Distrito La Grita para entonces, quien vino a esta Ciudad a desempeñar la Oficina Telegráfica, viniendo junto con él Don Pantaleón Contreras. Muy grato fue para los Rioboberos la visita de estos señores que se presentaban en tan solemnes momentos. El señor Gral. Frágines con entusiasmo, y en tiempo oportuno, trazo los limites provisionales de la aldea, ofreciendo ayudar a gestionar el asunto para poderse llevar a efecto el trabajo legal. Los limites fueron: Del punto llamado El Aliñadero de Sumusica se sigue por la Cima del Cerro llamado de La Cumbre y por el punto denominado El Portachuelo a la confluencia del Ríobobo con el Río Samparote, aguas abajo hasta el desemboque de estas con el Río Uribante siguiendo aguas arriba hasta la derechura de la Cuchilla Arrabalosa y limites con Pregonero, siguiendo por dicha cuchilla y limites al saliente del Río Sanantonio, buscando siempre los limites con pregonero a encontrar por este punto la limitación de los terrenos de La Grita hasta el punto de partida.

Duraron algunos años estos limites, habiendo perdido por negligencia la ayuda ofrecida por el Gral. Frágines; y luego el municipio Sucre, que siempre ha procurado echarle a este su vecino... la peor parte, los cercenó dándolos muy mal dados, dejándonos la Aldea muy reducida y casi sin terrenos feráces; y así seguirán estos limites hasta que venga una Legislatura concienzuda y justa que de la limitación conveniente y estable, a solicitud, precisamente de este humillado Municipio. Pues, son tan reducidos los limites existentes, que por el occidente del poblado, de la esquina del pié de la plaza, de la Casa del Señor Felipe Noguera al Ríobobo, que es el limite con Sucre habrá aproximadamente trescientos metros. Se firmo el acta correspondiente, (La cual fue perdida) por Don Ramón de Jesús Pulido y sus seis hijos José Gregorio, Domingo, Juan Epifanio, Pedro, Cipriano y Fabián Pulido; José Jesús Vivas García, Evaristo Peñaloza, Eufrasio Pulido, Antonio Bernabé Vivas, Miguel Francesconi, Félix Peñaloza, Toribio Zambrano, Rafael Chaparro, Rafael Contreras Duque, Leonardo Chacón, José La Cruz Zambrano, Vicente Méndez, Lucas Zambrano, José Isaías Vivas, Nicumedes Araque, Ramón Méndez Méndez, Cornelio Carrero, Antonio del Rosario Rojas, Joaquín Zambrano, Arístides Moreno, -quien reemplazo a Concepción Araque en la Jefatura de Aldea- Jesús Guerrero, Cosme Méndez, José Ramos Urbina, , Ángel Ma. Olivo, Ramón Guerrero, Juan José Vivas, , José de los Ángeles Guerrero, Simón Araque, Esteban Chaparro, Juan José Guerrero, Francisco García, Ambrosio Araque, Juan Gabriel Vivas, Arsenio Escalante y José Saturnino Peñaloza y otros vecinos más. De los nombrados los únicos que existen son el Maestro Antonio Bbe. Vivas, Arístides Moreno, José Isaías Vivas, Ramón Méndez Méndez, José de loa Ángeles Guerrero, Arsenio Escalante, Francisco García y José Saturnino Peñaloza, quién según la partida de nacimiento, que fue la primera que asentara el Prodoctor José de Jesús Carrero día trece de febrero del año de 1865, como Cura de Queniquea, cuenta 65 años cumplidos, y es el menor de los nombrados. José Saturnino Peñaloza

(Continuará…)

Escrito por :
Oscar Santander
 
Comentarios (2)add comment

Adalberto dijo:

Adalberto
Opinión y Petición
Que bueno que este señor Peñaloza haya escrito esto hace ya casi 80 años, ya que por lo menos nos da algunas pistas de los comienzos de nuestro pueblo. Aunque debo decir tenía una forma un poco extraña y poco ortodoxa de escribir "HISTORIA" ya que se dedica más que todo a nombrar personas y no hechos, pero de todas maneras se le agradece. Sería increible si alguien que tenga acceso a esos documentos los digitalize (escanear) y nos los hagan llegar para asi adicionarlos a el portal y todo aquel que le quiera hechar una hojeada a los documentos originales lo pueda hacer. La HISTORIA nos pertenece a TODOS y todos somos responsables de lo que se escribe ya que nuestras generaciones darán por cierto todo lo que ahora se haga y diga aún no siendo así.
12.10.2008

Joséph Antonio dijo:

Jose Antonio Pulido Zambrano
Vale la pena
Bien Oscar, es bueno que se digitalice el original, de no ser posible en mi Archivo hay una copia
14.10.2008

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busy
 
En San José de Bolívar puedes hacer turismo de aventura, visitar sitios de inigualable belleza, comer exquisitices y hacer vacaciones?