| Las campanas de la Iglesia |
|
|
| Folclore - San José de Bolívar |
| Escrito por José Lubin Pulido |
| Viernes 18 de Abril de 2008 19:30 |
|
El Presbítero Fernando María Contreras, párroco para época de las comunidades de Queniquea y San José de Bolívar, convoca a la feligresía y les hace saber la necesidad de adquirir un par de campanas para colocarlas en la torre de la resiente iglesia. La comunidad entusiasmada apoya la idea; se nombra una comisión presidida por los señores: Rafael Contreras Duque, Rafael Chaparro y Reyes Roa, quienes de inmediato se abocan a conseguir los recaudos, logrando lo necesario para adquirir tan sólo la campana mayor. Un joven emprendedor y destacado en su trabajo, que cuenta con algunos recursos económicos ofrece comprar la campana menor. Don Rafael Contreras Duque seboruqueño de nacimiento, quien llegó a nuestro poblado, atraído por la distinguida y bella dama señorita: Rosana Méndez, con quien contrajo nupcias, hace del conocimiento de un taller de fundición ubicado en Seboruco, dedicado entre otros menesteres a la fabricación de campanas. Con tan buena noticia se le encomienda hacer las gestiones para la materialización de tan importante hecho. El Reverendo Sacerdote Fernando María Contreras, propone que en la campana menor se grave el nombre del joven y distinguido caballero: José Gregorio Pulido Zambrano de 22 años de edad, un 30 de mayo de 1884 quien fue su donante, en la campana mayor se grava el año 1884. De los restantes de esa fundición hacen un caldero por encargo de don Rafael para su esposa. Caldero que perteneció a su hija Isabel Contreras Méndez, a su nieta Teotiste Chaparro Contreras y que hoy día es de mi propiedad. Campanas que han estado tocando para llamar a los pobladores a las innumerables misas realizadas desde esa época hasta nuestros días. Han repicado las procesiones de nuestro patrono San José, han repicado el anuncio de los nuevos papas, de los nuevos obispos del Táchira, han doblado para anunciar la muerte de numerosos y distinguidos feligreses, de papas, obispos y sacerdotes, doblando los funerales de tan connotadas personas. Tocaron las campanas durante años para recordar a los estudiantes el deber de asistir a las clases, han alegrado las misas de aguinaldo y no han tañido durante la semana Santa, pero repican de alegría en la Resurrección.
Agregar a tus favoritos
Enviar email
veces visto: 1237 Comentarios (0)
![]() Escribir comentario
Tienes que estar conectado para escribir un comentario. Registrate o/y conectate al portal con tu nombre de usuario y contraseña.
|




