Encantos de mujer Imprimir Correo electrónico
Folclore - Gente dejando huella en San José
Escrito por Argenis Elías Vivas Becerra   
Jueves 20 de Agosto de 2009 00:00

En el acto de graduación de la II Promoción de Bachilleres en Ciencias que egresó el 28 de julio del 2009 de la unidad educativa María Angélica Méndez, se presentó una niña con una hermosa declamación, que aquí les presento:

Me hablaron de La Cuchilla, La Cuchilla de los Pozuelos, con su gente y sus costumbresa Río Azul me refiero. La noche que estaba oscura y de repente aclaraba. Fué un 22 de noviembre, este ambiente a todos rodeaba.
Ya había llegado la hora, el nacimiento se esperaba, Dios tenía su nombre que María Angélica se llamara.
El tiempo fue transcurriendo poco a poco fue creciendo, y así se fue convirtiendo en una hermosa mujer. Con el gran amor de su vida el Señor Manuel Pernía, llegaron al matrimonio en aquel hermoso día. Con su esposo Manuel Pernía 13 hijos florecieron, vinieron a Mesa de San Antonio y 13 años aquí estuvieron. Contemplando a San José Pernía. De lo alto de San Isidro, a San José de Bolívar quedo al momento cautiva.
Al recorrer ya sus calles de su gente quedó prendida, entonces buscó vivienda y la gente ya le ofrecía;ya muy pronto se instaló donde el Señor Elías Pernía. María, sencillez y humildad de mujer trabajadora y bondadosa, con sus manos laboriosas hacía cosas muy hermosas.
Hoy la estamos recordando unidos con entusiasmo, su nobleza, sus serviciosa todos lleno de encanto. Emocionada les cuento que los partos atendía, a la edad de 20 años gran responsabilidad tenía. También el que se estronchaba donde Doña María acudía, con su aceitico ella sobaba que gran alivio sentía. Curaba el sarpuido del cuerpo con jabón que ella hacía, preparación de la pipa e’ tártago y cebo de res que también cocía.
Recogía la pipa e’ tártago y al sol la ponía, se secaba y se explotaba luego ella la escogía. Para ponerlo a tostar luego también cocía, muy paciente en su fogón revolvía y revolvía. Ya mermado con una pluma el aceite sacaría, buscaba algunas botellas allí depositaría. Hablando de otros trabajos que bonito ella tejía, con bejuco tripa e’ pollolos canastos los hacía.
Recolectaba el café sombreros también tejía, la caña brava preparaba que bonitos los hacía. Llevaba ramos de flores silvestres las conseguía,para dar belleza y vidaal cementerio vestía. El día de La Candelaria festejaba con alegría, preparaba velas con ceray a la misa ella asistía. Característica especial hermoso don, ella tenía, caritativa con los enfermos los cuidaba día a día.
Con su arepita de trigo a la gente repartía, madrugando muy temprano 10 niños atendía, tal vez sin padre ni madre el Consejo Venezolano del Niño venían. Su oración ante Dios con devoción presentaba, entre rezos y bondad la paz en otros despertaba. Muy enferma en su lecho ya su alma languidecía, pero su corazón dulce y fresco como una fruta en almíbar.
Inspirada en éstas líneas que orgullo siento al contar, que de Pre-escolar a 5to año los estudiantes no paran de mencionar. Que la institución tiene su epónimo María Angélica Méndez se llamará, donde todos nos alegramos por ésta distinción especial. Todos los aquí presentes homenajeamos con humildad, a esta mujer emprendedora que partió a la eternidad. Un fuerte aplauso a los presentes les pido ya, para brindarlea María Angélica Méndez por su labor que es de admirar.

GRACIAS.

 

Realizado por La Profesora Maximina del Carmen García Roa, docente de la Unidad Educativa María Angélica Méndez, ubicada en la Aldea Mesa de San Antonio, Municipio Francisco de Miranda, Estado Táchira.

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