| Las Tres Marías |
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| Folclore - Gente dejando huella en San José | ||
| Escrito por Aura Becerra | ||
| Martes 01 de Abril de 2008 14:52 | ||
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Para el tiempo que aún los habitantes de nuestras Aldeas y Caseríos sólo utilizaban sus alpargatas para entrar a la iglesia y luego se las volvían a quitar, amarrándoselas en la cintura, San José de Bolívar y por ende sus Aldeas y Caseríos, no contaba con médico residente. Las enfermedades se trataban con pócimas preparadas con hierbas existiendo así los yerbateros, curanderos y comadronas. Los casos una vez que se complicaban se trasladaban a Queniquea y de allí a San Cristóbal. Para ese tiempo las mujeres tenían sus bebes en sus casas, ya que muchas familias no contaban con los recursos económicos para trasladarse o porque así lo decidían y tenían a sus bebes en la casa. La mujer "parida" duraba toda su cuarentena en una habitación con escasa luz y por supuesto el bebé junto con la madre. Con la peste que acabó con buena parte de la población, entre los años 1933 y 1937, en San José de Bolivar se funda un dispensario en donde el enfermero o enfermera de turno, atiendía a la población en casos de gripes, parásitos, controles, emergencias leves y casos sencillos. Regularmente, preparaba las consultas para que el médico asignado cuando viniese (cada 15 días, cada mes, o cada tres meses) tratara los pacientes con más complicación. Así llega a San José de Bolívar, para el año de 1957 María Becerra, quien entre sus múltiples actividades como enfermera, se encargó de organizar, censar, controlar e instruir en médidas de acepcia y de salud a las comadronas de la comunidad, por el alto número de muertes de recien nacidos. Así nace el grupo de las Tres Marías: Maria Becerra, Maria Méndez y Maria la Cruz. Las tres comadronas de oficio autorizadas por el Ministerio de Sanidad para la población y sus alrededores. Valientes mujeres llamadas comadronas encargadas de ayudar a las parturientas a dar a luz, a las cuales se les empezó a brindar mayor atención, disminuyendo así el índice de mortalidad de recien nacidos. Estas insignes mujeres se trasladaban de un lugar a otro en el pueblo y sus alrededores, inclusive se brindaban apoyo entre sí cuando algún parto se les complicaba. La gente confiaba en ellas y si ellas informaban que debían sacarlas hacia el hospital, eso no se discutía. Su palabra era respetada y acatada de inmediato. Muchos rioboberos nacieron en manos de estas valerosas mujeres a la que le deben la vida. Hoy por hoy son recordadas con amor. Hoy por hoy en cada hogar hay una palabra de agradecimeinto a la vocación de servicio, humanidad y solidaridad que Las Tres Marías tuvieron. Hoy siguen siendo ejemplo y luz, para las nuevas generaciones por la huella imborrable que dejaron. Como homenaje se le ha colocado el nombre de Las Tres Marías al consultorio de Barrio Adentro de San José de Bolívar, pequeño pero merecido reconocimiento a la gran labor que estas Rioboberas realizaron en ésta nuestra tierra.
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veces visto: 1570 Comentarios (2)
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Adalberto
dijo:
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Tres mujeres maravillosas Recuerdo con cariño a doña María la Cruz porque yo nací en sus manos y a doña María Becerra "abuela" como todos los niños la llamábamos porque cuando yo no quería comer mi mamá me decía que la iba a llamar.Entonces yo me comía todo rapidito. Después que crecí "la abuela" para mi fué muy querida porque ella siempre me curaraba cuando me enfermaba y lo más importante para mí es que ella salvó a mi pápá cuando en San Cristóbal los médicos nos dijeron que no había nada que hacer. Dios a través de Doña María "mi abuela" salvó muchas vidas de todas partes.El mundo necesita más personas como ellas. |




